INTRODUCCIÓN


 


 Amable lector, empiezo halagando a quien comienza a leer estos relatos con el fin de que continúe a la lectura de los recuerdos de un niño y un adolescente, que ahora es un octogenario feliz de estar todavía en este mundo.

En julio de 1943 mis padres volvían a Cajamarca después de 18 años de vivir en Chota y San Pedro de Lloc, pueblos con fuerte personalidad donde nacieron mis hermanas y hermanos, respectivamente.

Mis hermanas Teresa, Amparo y Caridad debieron alborotar la ciudad. Eran tres hermosas, inteligentes y libres muchachas que venían de estudiar en un colegio mixto (con alumnado de hombres y mujeres) a un colegio de monjas dominicas.

Mis hermanos mayores Roger y Antenor fueron integrándose a la ciudad, por los primos Víctor Eloy Sousa y Julio Sáenz, y las mujeres que lo hicieron poco a a poco. Mi hermanito menor Francisco , se formó cajamarquino pues llegó muy niño.

El autor de estos relatos llegó de 7 años a Cajamarca en julio de 1943 y tardó en adaptarse a un medio diferente, no porque fuera retardado, sino que era lentito porque estaba lleno de ilusiones e ideales, que no los ha dejado hasta hoy.

De 1949 a 1953 los recuerdos y vivencias aquí relatados son de un sanramonino que aprendió a competir con muchachos de su edad, que venían de otros pueblos que conformaron Cajamarca.


Tranvia jalado por mulas, San Pedro de Lloc.
Foto Rómulo Sessarego, 1946

Comentarios

Entradas populares de este blog

El juez y el arco

BANDA SERRANA

En tren a Cajamarca